Entiendo que hay quienes quieren una página visualmente atractiva. Pero si no coincide con la campaña, Google te lo cobra en Quality Score: CPC más alto, menor posición, menos impresiones para el mismo presupuesto.

La landing no es el destino de la campaña. Es parte de la campaña. Y en muchos casos las campañas de Google Ads están bien armadas: keywords correctos, estructura sólida, anuncios relevantes. El problema está en la landing. He visto jornadas enteras de trabajo dedicadas a corregir campañas cuando todo apuntaba a la página de destino. Horas de optimización que no movían el resultado porque nadie estaba revisando lo que pasaba después del clic.

Antes de entrar en modo «hay que optimizar la campaña», valida esto:

¿El título de tu landing repite la intención del keyword principal? Si el usuario buscó algo específico, la página tiene que confirmárselo en los primeros segundos.

¿El CTA es coherente con lo que prometió el anuncio? Si el anuncio dice «solicita una cotización», la página no puede llevar a una suscripción de newsletter.

¿La página carga en menos de 3 segundos en móvil? Google mide velocidad. Un segundo de diferencia puede cambiar tu evaluación de experiencia en página.

¿No hay distracciones que alejen al usuario del objetivo? Menús extensos, pop-ups agresivos y enlaces externos compiten contra tu propia conversión.

¿El lenguaje de la página es consistente con el del anuncio? No en diseño, sino en mensaje. Si el anuncio habla de precio, la landing tiene que hablar de precio.

Una página bonita que no convierte no es un activo. Es una fuga de presupuesto con buena presentación.